martes, 27 de octubre de 2009

Deportes y otras verdades sobre la exactitud del azar!



por Imanol Vergara
El histórico boxeador panameño Roberto “Mano de piedra” Durán, ex campeón mundial de pesos ligeros, decía dentro de su glosario de frases, comparable a la Biblia maradoneana, consultado acerca de si no estaba viejo para su enésimo retorno a los cuadriláteros: “viejo es el viento y todavía sigue soplando”.
Y vaya si el viento de la eterna juventud no resopló con ráfagas huracanadas el último domingo en el Estadio Antonio Vespucio Liberti, más conocido como el “Monumental”. El último River-Boca del año nos deparó una remake de su versión más reciente. Tal como sucediera seis meses atrás en “La Bombonera”, bosteros y gallinas igualaron 1 a 1 y los autores de los goles fueron los mismos: Gallardo de 33 años y Palermo de 35 (tenía razón Durán).
Marcelo Gallardo y Martín Palermo junto con Pato Abbondazieri, Hugo Ibarra, Cold Riquelme, Bombón Rosada, Burro Ortega y Pelado Almeyda, jugaron uno de los superclásicos con mayor promedio de edad de la historia. Aquí es dónde me detengo y cuestiono ¿en qué estado se encuentra el fútbol argentino?
No lo cuestiono por la vigencia de los veteranos que han dado sobradas muestras de tener más recursos que la suma de países del G7, G8, G20 o punto G. Es más, son estos jugadores quienes están dando el salto de calidad en la Liga Argentina y han brindado sobradas muestras de fidelidad a los colores que les dieron vida en el fútbol.
En los últimos cinco años los clubes argentinos fueron recuperando sus viejas perlas. Así River reincorporó a Salas, Gallardo, Ortega y Almeyda; Boca a Palermo, Riquelme, Ibarra, Abbondazieri, Schiavi; Estudiantes a Verón; Gimnasia La Plata a Sosa, Messera y Chirola Romero; Racing al Piojo López; San Lorenzo a Bernie Romeo; Rosario Central a los González: Kily y Equi; Colón al Bichi Fuertes.
Y la fórmula fue exitosa en muchos casos. Boca ganó la Libertadores en 2007 y la Liga en 2008, Verón emuló a su padre y el Pincha fue campeón de América 40 años después, River con Ortega como santo y seña se adjudicó el Clausura 08 tras una sequía de cuatro años; además equipos como Racing, Central y Gimnasia le escaparon al temido descenso de categoría.
Luego de la Segunda Guerra Mundial se hablaba de la Argentina como granero del mundo. Una Europa devastada por el conflicto bélico requería de la producción ganadera y agrícola de la República de Perón. En el balompié, con el correr de los años, pasó lo mismo. Un viejo continente incapaz de producir materia prima de calidad importaba lo mejor del mercado argentino.
De esta manera, entre 1990 y la primera parte de la década del 2000, la República de Maradona ingresó más de mil millones de dólares en venta de futbolistas. Se fueron Batistuta, Crespo, Ortega, Piojo López, Bruja Verón, Almeyda, Gallardo, Aimar, Cambiasso, Riquelme, Samuel, Saviola, D´Alessandro, Cavenaghi, Palermo, Kily González, Tévez, Mascherano, Lucho González, Gustavo López, Pupi Zanetti, Pascualito Rambert, Castromán, Gonzalo Rodríguez, Pintita Gago, Pipita Higuaín, Kun Agüero y muchos más.
En ese lapso, Argentina se proclamó cinco veces como campeón del mundo en juveniles. Lo hizo en Qatar 95 con Sorín e Ibagaza como jugadores franquicia; en Malasia 97 con Cambiasso, Riquelme y Aimar; en Argentina 01 con Saviola, D´Alessandro y Maxi Rodríguez; en Holanda 05 con Messi, Zabaleta y Agüero; y en Canadá 07 otra vez con el Kun más Romero, Ever Banega y Mauro Zárate.
El último mes de enero, la selección sub 20 no logró el pasaje al mundial que se disputó en Egipto y ganó Ghana (valga la redundancia). Esto disparó la señal de alarma. El conjunto dirigido por Checho Batista sólo ganó un encuentro durante el Sudamericano de Venezuela ante el lastimoso Perú. En ese equipo los buque insignia eran Toto Salvio de Lanús y Franco Zuculini de Racing, hoy en Hoffenheim de Alemania.
En los últimos cinco años se ha notado una merma en la producción de grandes valores del Fútbol Argentino. La lógica mercantil-resultadista que prende fuego los procesos y pide urgentemente eficacia, ha visto partir, cada vez más jóvenes, a los pichones de crack que seducidos por la idea de salvarse económicamente se van a destinos fuera del mapa de élite, su progreso se frena y caen en el ostracismo. Además, los dirigentes con tal de ajustar sus balances tan desajustados producto de su propia inoperancia, se ven obligados a regalar el patrimonio de los clubes.
Hoy no hay jóvenes talentos argentinos, la usina ha parado su maquinaria. Los mil millones de la última década y media se despilfarraron y salvo contadas excepciones no se invirtieron en la mejora de instalaciones para las divisiones inferiores. Así y todo, han aparecido algunos buenos jugadores, pero en todo caso siempre parece faltarles un toque de horno. Son los ejemplos de Buonanotte, Papu Gómez, Patito Rodríguez, Nico Gaitán o Pochi Chávez.
Es curioso, de granero del mundo hemos pasado a ser un grano en el culo del mundo. Es irónico pero el partido de fútbol que más nos identifica fue el disparador para plantear una profunda crisis de identidad. Por suerte podemos guardar la mugre bajo la alfombra gracias a algún gol de Palermo o de Gallardo. Viejo es el viento y su soplo se lleva nuestras miserias, perdón que te corrija “Mano de piedra”.

domingo, 18 de octubre de 2009

El ejercicio de los tuertos.

Título SOJA
Esta fotografía pertenece a Alejandro Bidegaray
http://www.flickr.com/photos/saltalaficha/

sábado, 17 de octubre de 2009

Deportes y otras verdades sobre la exactitud del azar!


por Imanol Vergara
Mmmmm…este…bue, la verdad es que creo que con lo que pasó el último miércoles en el Estadio Centenario de Montevideo podrían escribirse dos millones de notas, crónicas, argumentos, opiniones diferentes y hasta un guión de comedia satírica. Pero eso no es posible, así que habiéndome tomado un par de días para poder procesar todo lo que ocurrió, me la voy a sacar de adentro…a la opinión ¿o pensaron que los exabruptos maradoneanos iban en contra mío?
La crónica fría diría: “La selección argentina de fútbol consiguió la clasificación al mundial de Sudáfrica del año entrante. Con un gol del mediocentro de Huracán, Mario Bolatti, la albiceleste se impuso a Uruguay en el Centenario por 1 a 0”.
Dentro de un contexto normal las opiniones de los periodistas dirían: “Luego de sufrir más de lo esperado durante estos últimos tres años, el equipo de Maradona selló su pasaporte a la Copa del Mundo, gracias a una victoria con autoridad en el Centenario y al acierto del entrenador a la hora de los cambios, sobre todo con el ingreso de Bolatti, a la postre el héroe de la clasificación”.
Si viviéramos en ese mundo en el que no hicieran falta los psicoanalistas, Maradona hubiera respondido: “La verdad es que sufrimos. Por momentos lo vi mal, pero la unión del grupo y el empuje de todos los argentinos nos llevó al Mundial. Ahora voy a tomarme unos días para analizar todo lo sucedido en estos meses y corregir errores. Gracias a todos”.
Nada de eso sucedió, menos obviamente el triunfo y la clasificación de Argentina.
El grotesco de la conferencia de prensa post-partido brindada por Diego Armando Bardo quita de sí el foco a cualquier tipo de elogio hacia un planteo correcto en el cual el entrenador sopesó las limitaciones del equipo, se adaptó a las exigencias de las circunstancias y el rival, y que, sin brillar, ganó un partido que salió tal cual el cuerpo técnico había preparado. Desde esa visión, junto con el amistoso del 11 de febrero de este año ante Francia, la selección de Maradona produjo su mejor actuación.
Si el DT no hubiese pedido sexo oral a quienes lo criticaron, el foco estaría centrado en que ante una situación límite, Maradona sacó a relucir su coraje y el de sus jugadores y que, en el sprint final de las eliminatorias, sacaron 6 puntos de 6 posibles. Se hablaría de lo atinado a la hora de los cambios que se transformaron en goles: Palermo por Perez ante Perú y Bolatti por Higuaín versus los uruguayos. Y sobre todo, se festejaría decentemente la clasificación a Sudáfrica con el aliciente de haberlo hecho con una victoria, que se daba por primera vez, ante Uruguay en el Centenario.
Pero no. Diego siguió y le comentó a un periodista que tenía algo adentro (rectoscopía para uno por favor). Así la situación de alegría se volvió en tragicómica, para mutar en decadente y desagradable. Ni el Dante lo hubiera escrito mejor.
Que el pez por la boca muere y que el 10 es el más grande de todos los peces, no tiene discusión. Que ver el video de la conferencia de prensa post-Centenariazo da vergüenza ajena y a uno le da un poco de escozor decir que es argentino tampoco es novedad. Que cuando vemos a Bielsa vestido de rojo se nos pianta el lagrimón mucho menos, pero ¿cuál es la responsabilidad de los medios en este papelón?
Obviamente que creemos y defendemos la libertad de expresión, pero la misma debe responder a la ética profesional y a un ejercicio responsable y sincero, no objetivo, sincero. O ¿cómo se explica que diez días antes de que el Gobierno de Cristina Fernández le quitara los derechos de transmisión de los partidos a TyC, Maradona tuviera una nota exclusiva con las más destacadas plumas del diario Olé, quienes lo alababan hasta los límites de lo que Diego les pidió en la conferencia de prensa que le hicieran y luego arreció la crítica indiscriminada y desmedida?
Esto no lo exime de culpas a Diego, pero la prensa no puede librarse de las suyas. Libertad de expresión sí. Corporativismo megaempresarial no. Diego se equivocó y pagó y va a pagar porque la FIFA lo va a multar. Pero el periodismo…la pluma es como la pelota, no se mancha.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Actualidad anacrónica del tiempo y el espacio.



por maxi uceda
De que Barcelona ya es por lo menos un 30 por ciento argentina no hay duda, pero lo que sucedió el sábado en Girona sinceramente fue un acontecimiento Nacional y lo digo en referencia al país del sur. Desde temprano frases célebres de la argentinidad comenzaron a resonar entre las calles de la bella Girona rumbo al palacio de los deportes de dicha ciudad. Pues ahí a partir de las 23 horas Andrés Calamaro aparecería en escena, por lo menos así prometía el ticket que con antelación había comprado.
Al llegar al recinto todo sufrió una metamorfosis sudamericana, por ejemplo: el lugar donde sería el concierto pasó de llamarse palacio de deportes a ser “la cancha”, los expendedores de frankfurts , “choripanerías”, la cerveza “porrón”, los mozos en “la yuta”, las chicas en “minas” y sus novios, en “mirá ese boludo con la minita que anda”.
A pesar del espanto que eso generaría a cualquier persona, atrevido me decidí y entré al sitio indicado a esperar los escasos minutos que faltaban para que, según el ticket, pero dependiendo de la sed que tuviese Calamaro, comenzase el concierto. Y así fue que Andrés y su colosal figura, o mejor dicho su rolliza figura comenzarán a deleitar a los presentes, no sin antes homenajear a Mercedes Sosa con una estrofa de Gracias a la Vida que interpretó a capella y que resonó entre histeria, banderas Argentinas y porros de hashís.
El concierto fue lo que debía ser, una lista de temas que recorría los clásicos más hiteros del argentino, los clásicos más de culto y los clásicos más clásicos, sin duda y en una palabra el concierto fue, clásico.
Sólo los seguidores más despistados se sorprendieron cuando Andrés desde su guitarra, que por cierto no se descolgó en todo el show, tocó "Brindo" de los Rodriguez, pero en una versión rockabilly tal como es su look actual y el de Los músicos que lo acompañan. También su estado de ánimo evidentemente estuvo influenciado por ese sentimiento rockabillero, pues no dejó de rockear guitarra en mano y muy energético todos los temas que interpretó. Una especie de Jonny Cash con los kilos de Elvis y la electricidad de Jerry lee Lewis, pero con el oído músical de calamaro claro está.
Sin duda un concierto para los nostálgicos del ritual recitalero argento y de uno de los mayores pilares que la música de ese país. Andrés Calamaro si bien ya es un clásico, no hay que olvidar lo difícil que es llegar a serlo y lo difícil que es mantenerse en ese lugar. Es un tipo que volvió de la mudez del exilio sanitario, sacó nuevos discos, llenó y llena estadios no sólo en Argentina sino que en España y demás países de habla hispana. También y sobre todo, ha sido un músico que ha sabido más de una vez que decirnos a toda una generación. Y quizás lo más importante, Andrés es una síntesis de muchas cosas que nos unen como pueblos a España y Argentina: el desenfreno por los vicios, la verborragia poética, la rima popular y las melodías pegadizas de las que sin duda nos hemos nutrido. En definitiva el argentino más español, sin NIE o sin documentos, es Andrés Calamaro.

martes, 13 de octubre de 2009




Por maxi uceda -traducción josefina cornejo
Como todos ya saben los festivales musicales son un hecho alrededor del mundo y cada vez son más variopintos y específicos. Por ejemplo hay festivales según: género musical, tipo de bebida alcohólica que lo patrocine y según donde se lleve a cabo. Al margen de si son favorables o no para los artistas y/o para las productoras, ya que destruyen por completo el concepto de conciertos solitarios y aumentan los costos de producción entre otros, a veces cumplen su función que es, o era, la de dar a conocer bandas o por lo menos a una de entre las 25 que tocan desde que abren las puertas hasta que actúa la conocida.
A mitad de año, en pleno verano europeo, acudí al festival de música no mainstream de Vilanova, el “Absolut faraday”. Un festival, auspiciado por el vodka ruso, que se lleva a cabo año tras año y que de por sí suele ser bastante pretensioso, sobre todo si tenemos en cuenta que actúan juntas bandas japonesas, inglesas y catalanas en un recinto para sólo 200 personas. El lugar donde se desarrolla es la ciudad costera de Vilanova, ubicada a una hora de Barcelona. Sin duda, condimentos exóticos como para no perder tamaña oportunidad, pero además dicho concierto contaba con una particularidad que merece ser contada: la presencia de Neil Hannon, el vocalista de The divine comedy, pero por primera vez, como solista.
Así que ahí fui, y lo que fue uno de los peores conciertos de The divine comedy, fue el mejor de The mummers, una banda que hizo su presentación antes que la de Hannon y que acaparó la atención, cautivó y se llevó los mejores y más complejas loas de los allí presentes.
The mummers es una de las nuevas bandas de la escena londinense que está dejando boquiabiertos a los críticos y se está metiendo al público en el bolsillo. A poco tiempo de editar su primer disco, “Tale to tell”, su número de actuaciones ha crecido de forma abismal y hasta recibieron la invitación para tocar en el show de Joles Hollands, el tipo que viene decidiendo que es música y que no lo es, desde hace diez años, todas las semanas desde su programa televisivo en la BBC.
Pero, a qué se debe el impacto de “The mummers”. Pienso a los londinenses como una banda que ha logrado recrear la literatura y el cine fantástico pero en un plano netamente musical. Podría decirse que son la traducción sonora de todos esos mundos de ensueño idealizados de la infancia, pero sin cursilería. Con su música y letras han sabido generar esas atmósferas Burtonianas donde las melodías coloridas acompañan palideces y viceversa. Pero, sobretodo, han sido capaces de trabajar todas estas reminiscencias de otras artes e influencias y así crear un mundo sonoro propio, a través de una refinadísima musicalidad y arreglos que nos remontan a las Big Band de la época dorada pero en el 2000. Donde cuerdas, se mezclan con sintetizadores para ir generando así un espacio donde Raissa Khan-Panni, su vocalista, pueda desarmar escalas clásicas y reconstruirlas con matices excepcionales que, por momentos, nos recuerdan a Björk, pero con una dulzura y control vocal como hacía mucho no se oía.
Pero antes de seguir argumentando, The mummers dialogó de forma exclusiva con “La Nuca” y por primera vez con un medio latinoamericano y nos contó esto:
Los conocí en Barcelona antes de que tocara Neil Hannon y quedé electrizado por su sonido como todos lo que estábamos ahí. Lo primero que pensé fue, esta es la cortina musical de un mundo fantástico de cuentos, después sentí estar en un musical en los años 50, y en ciertos pasajes musicales escuché mucho virtuosismo y modernidad. ¿Ustedes como se definen?

- Somos una banda moderna que marcha a lo largo de un camino de ladrillos amarillos y se continúa en hoyos de conejo que llevan al espacio.

¿Cómo y porque surge el proyecto” The mummers” y porqué eligen esté nombre?

- Aunque empezamos siendo pocos, el número rápidamente se incrementó, mientras más y más músicos se involucraban. Ahora, somos una familia de unos 15 miembros, así es que la idea de The Mummers surgió naturalmente de allí. The Mummers eran originalmente un grupo ambulante de actores medievales que iban de puerta en puerta. Simplemente gente normal que llevaba a cabo obras usualmente cantando o hablando en rimas, vistiendo máscaras y usando disfraces. Con frecuencia eran ridículos, un poco tontos y sobredramáticos, tal vez como es nuestras música.

¿Qué hacías antes de formar la banda?

-Era camarera en un club underground de Brixton en el sur de Londres, estancada en la mundanidad. Allí comenzó la idea de The Mummers.

¿Cuál es el concepto de trabajo de la banda y por dónde conducen la estética de sus puestas escénicas?

-Nos gusta tocar con una “Big band”, con cuerdas y platillos para crear nuestro propio mundo sonoro, donde cada miembro suma sus propias improvisaciones.

Son una de las bandas de la nueva música británica más originales por el género en el que se han encaminado, de quien o quienes han recibido inspiración o influencia?

-Recibimos influencias de Rufus Wainwright, Jerry Goldsmith, John Barry , Miles Davis 'In a Silent Way' era, Rickie Lee Jones ,‘Tales of the Unexpected’ , Henry Mancini, The Flaming Lips, Marching bands, The fairground on Brighton Pier. La casa del árbol- nuestro estudio en el campo, alto sobre los árboles

Otra de las sensaciones que me generó el concierto, fue la de estar viendo una película o leyendo un libro. Permitiéndonos jugar un poco, ¿a qué película o libro les hubiese gustado o les gustaría hacerle la música?

-Alicia en el país de las maravillas, Angela Carter una compañía de lobos, cualquier cosa de Tim Burton, un remake de Prisioner- una serie de televisión británica de los años 60-.

En relación al nombre del disco Tale to tell, ¿Cuál es el cuento que The mummers nos quiere contar?

-El cuento a contar es el principio de un viaje de descubrimiento. Se trata de crecer y la adolescencia donde las fantasías de la infancia se mezclan con la realidad.

…y que historia les gustaría que en un futuro se cuente de ustedes?

-No estoy segura. Simplemente quiero continuar y crear tantas cosas como sea possible. En ese sentido The Mummers es como un trompo.

¿Cómo ven el panorama músical actual?

-Es excitante porque cualquiera puede hacer música en estos días, con internet siempre se puede alcanzar a la gente. Así que creo que es mucho más creativo que antes y hay pequeñas escenas más que una gran moda.

¿Conocen algo de música Argentina y cuándo piensan que podrían presentarse por estas partes del mundo?

-No creo saber mucho, pero un amigo fotógrafo quién tomó la fotografía de nuestra portada, se ha mudado a Argentina y no para de decir que debemos ir a filmar nuestro video allí.

Se aventuraron a incursionar en una forma de hacer música que parece no concordar con las fórmulas actuales y sin embargo les está dando muy buenos resultados. ¿Por qué piensan que esto sucede, y qué es lo que el público encuentra en su música y actuaciones?

-No lo sé, tal vez porque no estábamos intentando hacer un tipo de música que encajara con la moda del momento, sino a partir de una idea de nuestras mentes. Y de alguna manera, o por casualidad, el público general (o algunos de ellos) tenían vacíos los mismos espacios que nosotros necesitábamos llenar.

“Tale to tell” ha sido muy bien recibido por la crítica y hasta fueron invitados al show de Joles Holland, como están viviendo este crecimiento y como fue recibir tamaña invitación?

-Fue el mejor momento de nuestras vidas, además nuestra presentación fue un sandwich entre The Specials y Carole King (una ídola de mucho tiempo) y nunca lo olvidaremos.

Información adicional
Para escuchar a “The mummers”
www.myspace.com/themummers
www.themummers.co.uk

Deportes y otras verdades sobre la exactitud del azar!



Por Imanol Vergara

¿Qué tienen en común el 26 de septiembre de 1996 y el 10 de octubre de 2009? De buenas a primera ninguna. O quizás una: la primavera. Época del año en la que florece la flora y la fauna se agita. Y con ella el amor, las esperanzas, los idilios, el preludio del verano.
Pero reduciendo el espectro y hablando exclusivamente de fútbol, en esos días se jugaron dos importantes partidos de fútbol que se definieron sobre la hora. Desde LA NUCA, donde queremos mostrar lo que no todos ven, revisamos el archivo y encontramos que el 29 de septiembre de 1996 Boca le ganaba a River sobre la hora con el histórico gol de nuca del uruguayo Hugo Romeo Guerra. Ese grito fue el nacimiento del amor entre el limitado centrojás de Canelones y la gente de Boca, que lo idolatró sólo por eso. La primavera, la gran gesta y el amor en un último minuto.
El pasado 10 de octubre, Martín Palermo Hollywood terminó de deshojar la margarita, que le dijo “la quiero”. Y así, la Selección de Maradó consiguió una vida más pensando en la clasificación al, nunca tan anhelado, mundial de Sudáfrica 2010. El tanto in extremis, que pone a la Albiceleste con un pie en Sudáfrica propició una tormenta de comparaciones de ese gol de Martín con el del Tigre Gareca al mismo rival, Perú, que dio a la por entonces comparsa de Bilardo boleto a México 86.
Pero como en LA NUCA buscamos el barro en el parqué, nos dimos cuenta que esa comparación no goza de tantos puntos en común como la que ahora haremos. La única similitud entre la anotación de Palermo y el ahora míster de Velez, fue el rival y la circunstancia (la duda acerca de la participación de la Selección en la máxima cita futbolera).
Pero entre el tanto de Martín y Guerra en el ´96 la similitud es mayor por un único factor: el nucazo de Guerra ¿Parezco un loco? Ni por asomo. A nuestra redacción llegaron imágenes exclusivas que demuestran que el gol del Titán ante los peruanos no fue con la zurda. Esa zurda nefasta que erró tres penales en un mismo partido en la Copa América de Paraguay ´99. El gol de Palermo fue obra de la nuca de Guerra.
Al respecto consultamos al delantero de Boca quien nos confesó “desde que juego con la nuca Guerra en mi pie izquierdo, las defensas rivales no tienen paz”. Después de ese comentario, el “optimista del gol” comenzó a reírse hasta las lágrimas de su chiste (por lo de guerra y paz vieron…) y la nota no pudo continuar. También quisimos conocer el testimonio de Hugo Guerra, pero cuando fuimos a su casa solo encontramos su cuerpo descabezado. Obviamente no estaba en condiciones de hacer declaraciones. Su esposa nos pidió disculpas.
Así se cierra un historia que sólo tiene una certeza. En Uruguay, cuando necesitemos el gol agónico que nos haga el check in a Johannesburgo, Palermo no podrá llevar en su lúgubre zurda la nuca del Guerra. La misma no dirá presente por cuestiones de pasaporte. Estará convocado por el Maestro Tabarez y quizá la use el acotado Washington Sebastián Abreu. Les dije que en primavera la fauna se agitaba.

Actualidad anacrónica del tiempo y el espacio.



por Maxi Uceda

El viernes 9 de octubre se presento Nina Hagen en Barcelona, precisamente en la sala Razmatazz donde el punk resucitó durante casi 2 horas en la voz de Nina.

Cerca de las nueve de la noche y colmada por los restos de crestas canosas y chupines gastados que quedaban de los 70 y los 80 barceloneses, sumada a la nueva fauna punki de maquillaje y calzas compradas en los chinos, las Furias comenzaron a dar forma a la noche. La agrupación española desplegó una serie de temas adolescentes pero bien ejecutados y con una buena presencia escénica, aunque claro la banda soporte es eso, una banda que hay que soportar antes de la estrella, para que a los productores les salga a cuenta el alquiler de la sala y para que el público tenga alguien a quién escupir.
Asique luego de la presentación de Las Furias, Nina Hagen entró en escena con una guitarra acústica que parecía tres veces más grande que el menudo cuerpo de la ex No problem orchestra y se despacho con un típico cantico de iglesia que hacía referencia a Jesucristo, tópico que durante todo el show iba a seguir presente.
El concierto continuó con temas clásicos alemanes y hasta incluso ejecutaron “aquí se queda la clara”, himno al che Guevara, en un impecable alemán y un desastroso español. Pero la curiosidad si es que existe algo que no sea curioso en torno a Nina, fue su versión improvisada del Ave María, que de hecho interrumpió el ya impredecible repertorio, o por lo menos eso dejaron ver las caras de sus músicos, que por momentos no sabían si tocar, irse, o pedir medicación para la líder de la banda.
Pero Nina es y ha sido eso, un pequeño duende hiperactivo del punk, lo que dejo bien en claro cuando interpretó su versión de My Way, quizá el único momento punki de la noche, y creo que por este motivo el concierto fue más punki de lo normal. Me explico mejor, pues teniendo una sala repleta de viejos punks emperifollados para la ocasión y con toda esa gente esperando por escuchar desenfreno sonoro, Hagen, llevó adelante un repertorio cuasi operístico, manteniendo una ejecución vocal impresionante y a los presentes expectantes hasta casi 10 minutos luego del final del concierto, cuando desesperanzados de que Nina volviese a salir a tocar algo de con tres acordes, una batería epiléptica y nostalgias de fines de los 70, se decidieron por empezar a abandonar el recinto.
Esta fue la noche que vi de Nina Hagen, una ceremonia donde ella fue el sacerdote de una iglesia sin dios pero llena de viejos feligreses, que prefieren utilizar la palabra “clásicos” por no hablar de “pasados de moda” y que prefieren hablar de “tradiciones”, para quizás no pensar que el tiempo hace mucho se les pasó.

viernes, 9 de octubre de 2009

martes, 6 de octubre de 2009